17 mar 2025
Corte Suprema
El proceso se originó con la demanda de Administradora de Restaurantes, S.A. (sucesora de Compañía Importadora La Perla, S.A.) contra Lisa, S.A., buscando la declaratoria judicial de prescripción del derecho de Lisa a cobrar dividendos decretados en la asamblea general ordinaria anual de accionistas de La Perla celebrada el 28 de mayo de 2013. El Juzgado Décimo Primero Pluripersonal de Primera Instancia Civil, mediante el <doc id="gua-01161-2018-01334-2023-08-04-a" /> del 4 de agosto de 2023, declaró con lugar la excepción de demanda defectuosa, determinando que la actora no presentó el acta completa de la asamblea, careció de claridad en sus pretensiones y no justificó el uso de la vía ordinaria frente a la cláusula arbitral de sus propios estatutos. La Sala Primera de la Corte de Apelaciones confirmó esta decisión mediante el <doc id="gua-01161-2018-01334-2024-05-06-a" /> del 6 de mayo de 2024, y posteriormente rechazó los remedios procesales de aclaración y ampliación mediante el <doc id="gua-01161-2018-01334-2024-08-06-a" /> del 6 de agosto de 2024. Administradora interpuso recurso de casación contra la resolución de apelación.
La Cámara Civil fundamentó el rechazo de plano en la falta de impugnabilidad objetiva de la resolución recurrida. El artículo 620 del Código Procesal Civil y Mercantil establece los requisitos de definitividad que debe reunir una resolución para ser susceptible de casación. La resolución que confirma la declaratoria con lugar de una excepción de demanda defectuosa no impide la renovación del litigio, lo que le priva de la definitividad necesaria para abrir la vía casacional. Administradora conserva formalmente la posibilidad de corregir los defectos señalados y presentar una nueva demanda, circunstancia que impide que la resolución sea considerada definitiva en el sentido procesal requerido.
Este resultado es significativo en el contexto de la estrategia del Grupo Avícola de utilizar acciones de prescripción para extinguir los derechos de Lisa como accionista. La demanda buscaba declarar prescritos derechos a dividendos que la propia entidad actora, a través de su predecesora La Perla, estaba obligada a pagar a Lisa como titular del 25% del capital accionario. El rechazo en las tres instancias confirma que el planteamiento carecía de fundamento procesal adecuado y que los derechos de Lisa a los dividendos decretados permanecen vigentes.