I. La Querella Penal y el Archivo Provisional
El 15 de septiembre de 2022, Villamorey, S.A., a través del abogado Moisés Barlett Quiel, interpuso querella penal contra Harald Johannessen Hals, vinculado a Lisa, S.A., por supuestos delitos de simulación de hechos punibles y extorsión. La querella se fundó en que Lisa había presentado dos denuncias penales previas contra Villamorey: la primera por estafa y apropiación indebida (carpeta 201700045406), archivada el 8 de abril de 2019 y confirmada por un Juez de Garantías; la segunda por blanqueo de capitales (noticia criminal 201800028103), archivada el 20 de junio de 2022. Villamorey alegó que estas actuaciones constituían una fabricación de delitos y un mecanismo de intimidación.
La Fiscalía Metropolitana examinó ambos cargos y los descartó en su totalidad. Respecto a la simulación de hechos punibles, la resolución citó jurisprudencia reiterada de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Panamá, incluyendo fallos de 1997, 2004, 2007, 2011 y 2017, todos consistentes en exigir como presupuesto indispensable una resolución judicial previa que declare la querella como falsa y temeraria. Ninguna de las resoluciones de archivo provisional emitidas en las investigaciones anteriores contenía tal declaración; los archivos se fundaron en insuficiencia de elementos probatorios, no en una determinación de falsedad.
Respecto a la extorsión, la propia declaración del abogado de Villamorey, Diego de la Guardia Porras, reconoció que las acciones legales de Lisa surgieron de un reclamo por dividendos que Lisa, como accionista de una tercera parte de Villamorey, afirmaba le correspondían. La Fiscalía concluyó que este reclamo no podía calificarse como lucro indebido, elemento constitutivo del tipo penal de extorsión.
El 27 de abril de 2023, la Fiscalía Metropolitana emitió <doc id="pty-202200066986-2023-04-27-a" />, cerrando formalmente la causa por ausencia de elementos delictivos con fundamento en el artículo 275 del Código Procesal Penal.
El Ministerio Público desestimó la querella de Villamorey en su totalidad, confirmando que las actuaciones legales de Lisa, S.A. surgieron de una disputa societaria legítima.